¿UNA
GUERRA COMERCIAL CON RUSIA?
El
seis de junio de dos mil once empecé a anotar la cuantía de la
deuda de Estados Unidos, que entonces era de catorce billones,
trecientos cincuenta y seis mil, setecientos veintiún millones,
ochocientos setenta y dos mil, quinientos ochenta y siete con seis
céntimos de dólar (14356721872587,06$), y el último apunte que
hice de la misma, el veintiocho de julio de este año, dos mil
catorce, el montante era de diecisiete billones, seiscientos
veintidós mil, trescientos cuarenta y cuatro millones, setecientos
setenta y cuatro mil, ochocientos catorce con cuarenta y tres
céntimos de dólar (17622344774814,43$). En estos tres años, un
mes, tres semanas y un día (1148 días, en conjunto), la deuda de
Estados Unidos creció tres billones, doscientos sesenta y cinco mil,
seiscientos veintidós millones, novecientos dos mil, doscientos
veintisiete con treinta y siete céntimos de dólar
(3265622902227,37).
Esa
enorme suma ha sido transferida al euro -Europa-, vía agencias de
calificación y una astronómica presión política que ha tenido que
hacer los ajustes de austeridad, impuestas por el FMI, y el Banco
Mundial y que, la troika se apresuró a demandar a las economías del
sur, que en el caso de España, tenía una deuda que era más baja
que la de Alemania.
Ahora
resulta que la cuantiosa deuda de EEUU, que está a punto de hacer
inviable el sistema euro-dólar, requiere salir del atolladero de la
manera tradicional, es decir, reactivar la economía mediante la
guerra, porque una guerra comercial con Rusia no puede tener más que
la finalidad de convertir Rusia en parte del mercado USA, y eso
significaría pedirle a la oligarquía heredera de la burocracia
estalinista, que perdieran toda esperanza de tener una política
independiente, y todos los pasos que se están dando en el mundo
desde Ucrania a Gaza, pasando por el desmembramiento de Iraq y la
creación del califato terrorista están encaminados a encubrir esta
realidad, que los gobiernos cobardes y vendidos de Europa, no pueden
permitirse discrepar del amo americano, porque temen más a los
ciudadanos, que las pérdidas económicas que conllevaran las
sanciones a las propias economías, que como está escrito... ¿Está
escrito?, caerán sobre la ciudadanía.
Evidentemente,
las sanciones no darán resultados, y el complejo militar-industrial,
que es lo mismo que decir, el capital financiero mundial, tendrá que
tensar mucho más la situación pasando de la guerra comercial a la
guerra criminal, a esa matanza que se ensaya en Gaza, en donde un
ejercito pertrechado con los últimos artilugios de matar asesinan a
inocentes, porque no hay un ejercito palestino, ni siquiera de
opereta, y toda la ofensiva es no solo una ofensa a la humanidad, es
una matanza, una carnicería, que nadie se toma en serio para
detenerla, ya.
Izquierda
Unida, Podemos y el PSOE renovado,que ya se han coordinado en el
Parlamento Europeo, votando junto contra los desahucios exigiendo que
se cumpla la ley, no pueden pasar por aceptar que la situación
tramposa y trucada sobre Ucrania se convierta en una excusa para
meter al continente, capaz de dar la vuelta a la situación en el
mundo, en un nuevo campo de batalla, para conseguir, a fuerza de
golpes, una ciudadanía sumisa y corderíl.
Recordar
el centenario de la primera guerra mundial, es sobre todo, recordar
que un pequeño núcleo de militantes socialistas rompió la
disciplina del aparato de la época y se opuso a votar los créditos
de guerra. A mucho les costó la vida, desconocidos muchos, sin el
renombre de los conocidos -Rosa Luxenburgo, Liebknecht, Jaures-,
victimas todos de sus sólidas convicciones, y ahora, que parece que
el Parlamento Europeo, la izquierda radical tiene un principio de
acuerdo, hacerlo extensivo es imperativo para evitar que el
capitalismo pueda tejer su telaraña de miseria y muerte, volviendo a
tropezar en la piedra del seguidismo a la burguesía.
De
igual modo, la inteligentsia, los intelectuales comprometidos no
pueden ni mirar para otro lado, ni evitar definirse sobre un tema,
que está en el meollo de la situación, y que es, que el sistema, el
capitalismo no tiene futuro, porque todo lo quiere la élite, para
sí, pero esto encierra una reflexión, ¿Al ser humano le
ocurre como al ADN, que la mayor parte de la carga
genética es de relleno? ¿Somos los humanos el relleno de la élite?
Yo me niego a ser relleno, y llamo a mis semejantes a no dejarse
manipular.
jmrmesas
veintinueve
de julio de dos mil catorce
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