martes, 8 de diciembre de 2020

MI BALANCE DEL FINAL DEL CAPITALISMO CONOCIDO


MI BALANCE DEL FINAL DEL CAPITALISMO CONOCIDO



Confieso que esto que a continuación sigue es responsabilidad de todos los que me han precedido en este, ¿puto?, ¿puteado mundo?, y que no son, ni han sido, ni probablemente serán las putas quienes lo putean si no los poderosos de todos los tiempos que no han querido repartir ni compartir ni asumir responsabilidades porque siempre habra una cocó de alto standing a la que señalar, o un cuñado o yerno al que enchironar y condenar, aunque los juzgadores sepan quien está detrás de las tropelías, pero son humanos (los jueces), y no nos vamos a poner exquisitos exigiéndoles ser celosos guardianes de las esencias de la Justicia, porque de lo que se trata es de mantener ciertas formas, ciertos protocolos. Dicho esto, lo siguiente es de mi cosecha y no será necesario buscar a cómplices a los que fusilar con el autor que firma.


O sea. Una vez concluida las elecciones del mundo —EEUU—, demostrando ellas, de retorcida forma, que la pandemia era, es, un modo de encubrir el fracaso de cien años del capital financiero, de los que las últimas siete décadas el dominio del capital financiero USA ha sido casí indiscutible y que como dije en mi último apunte, la burguesía yanqui está muy organizada, Trump está quemando sus últimos cartuchos porque sus maquinaciones están demostrando ser humo, y aunque el complejo militar industrial no se ha fracturado, aunque está tocado y trastocado, porque la burguesía yanqui sabe que no puede tolerarse distracciones, sin embargo tiene claro que son el último bastión del sistema capitalista, porque la pandemia tiene por objeto ganar tiempo mientras los thinktanks tratan de reinventar el sistema, para presentarlo tras la pandemia, que no será cosa de un día ni de dos.


Las elecciones USA han fracturado a la sociedad estadounidense (al mundo, ya lo habían fracturado antes, como hoy lo han contaminado) porque los problemas que hoy están presente, no solo en EEUU sino en todo el planeta derivan del agotamiento del modo de producción, que dijo Marx, que no era marxista, sino un inteligente conjeturador. ¿Se figuran un mundo lleno de industrias dando empleo a tres quintos de la población actual, que es más del doble de la que había al final de la segunda guerra mundial? ¿Donde quedan los increíbles avances en robótica, inteligencia artificial, big data, teoría de juegos, i otros y desconocidos etcéteras?


Lo que está sucediendo en Estados Unidos es muy parecido a lo que está ocurriendo en Europa y a lo que esta sucediendo en España, un mundo está mostrando su agotamiento mientras que el nuevo aún está por mostrar señales inequívocas de una nueva orientación. En Estados Unidos el episodio es más novedoso porque la sociedad parecía más homogénea, pero la actitud del Trump por querer agarrarse otra legislatura más no expresa otra cosa que vanidad, odio y racismo, es decir, la idiosincrasia del wasp —blanco, sajón, protestante— la ideología afín a los negocios lucrativos, caiga quien caiga, pues las adhesiones que recoge Trump, aunque fracture a su partido (GOP -republicano), a funcionarios y otros seguidores de relieve no expresan sino la profundidad de la crisis del sistema, que no es solo una simple, otra crisis económica, es la crisis anunciadora de una larga y dolorosa agonía.


Decíamos ayer, que era hoy, que la burguesía estadounidense pese a estar cuarteada porque la profundidad de la crisis no es otra crisis económica, sino la crisis del sistema; que esta está apercibida de lo que le va en los tiempos que entran porque el sistema tiene que reinventarse porque la pandemia es un tiempo de respiro y no puede matar a tantas gentes como para sentirse a salvo, y eso, a mi escaso entender lo apunta el personal que Biden elige para componer el esqueleto de su administración. ¿A qué apunta el nuevo gobierno de Biden? ¿Será el nuevo gobierno un refrito del de Barak Obama?


Para empezar, estos tiempos son otros tiempos, pero enlazando con la continuidad burguesa yanqui, algo tocada, como toda la estructura burguesa mundial, por el marasmo que está suponiendo la mortandad bajo la administración de un presidente, que no ha declarado la guerra a nadie, pero en cuya administración está teniendo lugar la mortandad más numerosa, tanto en Estados Unidos, en primer lugar y en el resto del mundo, el número de muertos pasa del millón y medio, en ese esqueleto, en esa armazón que puede componer la administración Biden, hay, que se sepa hasta tres relevantes ejecutivos del gigante Blackrock (firma comercial que maneja un capital propio de seis billones de dólares, seis billones que pesaran en la nueva administración), hay, además, numerosos negros de gran relieve, y eso no es debido a la influencia de Obama sino a la influencia que ha adquirido la movilización ciudadana de Black Lives Matter, pues estos tiempos no son los tiempos de Luther King ni del reverendo Jackson, estos negros estan hartos de ser ninguneados, de ser los malos de la película o ser los listillos en las series de televisión, y eso es, en términos generales, lo que está definiendo la pandemía, un tiempo que augura una nueva era, en la que solo hablan los que realmente tienen fuerza.


No obstante la configuración del personal elegido por Biden apunta a una suerte de neofeudalismo empresarial, donde las grandes firmas, bancarias, industriales, comerciales serán las que quieran imponer las condiciones del juego.


El auge de los grupos fascistas en los países más avanzados expresa la efervescencia social, agitada por el temor que sienten la mediana y pequeña burguesía a un mundo cambiante, pero a diferencia del siglo pasado, donde el periodo de entreguerra, los felices veinte fue la época dorada que al tiempo que se quería olvidar la Gran Guerra, se bailaba charleston, y se popularizaba el jazz, el fascismo crecía, inventando una ideología, Mein Kampf, haciendo la marcha sobre Roma, tirando de filósofos como Goethe, Nietzsche, en la época actual, el fascismo no tiene que reinventar nada porque vivimos en un mundo fascistizado por la dictadura de la gran empresa y el sometimiento comprensivo de los sindicatos de clase, remachando una pasividad dictada no por el miedo sino por la perplejidad de unos cambios que, en general, la gente no se ven hacia donde apuntan así que, los grupos fascistas mantenidos por el dinero que circula por esos canales oscuros, en los que tan a gusto se mueven todos los que están próximos al poder, hibernan por si fuera necesario su concurso, pero con la pandemia, la televisión y los extraterrestres que construyeron las pirámide ¿Que falta hace Dios?, el capitalismo de los Blackrock, Amazon, Microsoft, etc., pueden disponer del tiempo que haga falta para reinventarse, donde voy yo gritando ¡Arrepentíos! ¡El final de los tiempos está aquí! Son ganas de incordiar, más, ahí queda.


Los felices veinte, del siglo pasado, también fue la época de la lucha por el hombre nuevo, por un tiempo nuevo. Fueron los tiempos de la lucha por el socialismo donde empezaba la construcción de una nueva nación la URSS, contra la que la burguesía coaligada luchó porque intuía el peligro mortal que amenazaba su dominio. El siglo transcurrido ha brindado al mundo el crecimiento más fabuloso de las fuerzas productivas, que han dejado de ser nacionales para llegar a ser mundiales y esta realidad, es a partes iguales una bendición y una maldición, todo dependerá de las reinvenciones en proceso. Si los Blackrock del mundo logran reinventarse con los poderes que suponen la teoría de juegos, la inteligencia artificial, el big data, el adn a la carta, la robótica y las nuevas armas biológicas, la humanidad podría estar en un tris de experimentar un nuevo ser humano, para una élite poderosa.



He tenido tiempo de ver algunos videos sobre versiones de la historia que aumentan mi simpatías por Irlanda, cuando en las guerras de defensa de España contra el expolio practicado por los Estados Unidos, los irlandeses en el campo enemigo se pasaban de bando porque creían que España defendía mejor los valores por los que ellos luchaban. La lucha de ideas, incluso ofreciendo la vida. Conmovedor. Mi apoyo a Méjico y a Lopez Obrador en la lucha por hacer que los anteriores presidentes sean responsables por ceder los yacimientos del Golfo de Mejico a los Estados Unidos por un plato de lentejas, y confieso que desconocía que Benito Juarez no firmo la cesión de Nuevo Méjico dejando abierta la puerta a que generaciones futuras de mejicanos reclamaran los territorios expoliados. Un ejemplo.


He visto digo, algunos videos en los que ciudadanos de Puerto Rico reivindican su vuelta a la Patria, que tienen mi simpatía, y si fuera preciso, mi persona, pero, por favor, rey, ni en la baraja, por cierto, el desplome de la antena de Arecibo es algo más que un desastre, es un símbolo de una época que se va, y que desde aquí me consta que ni el gobierno ni los combativos patriotas dispuestos a fusilar a 26 millones de españoles de segunda regional, moveran un dedo por hacerse eco de un deseo que sienten en Puerto Rico una parte de su población. Hacerse eco de ese deseo sí que sería defender la lengua de Cervantes y Quevedo, de Lope y Góngora. Hubiera sido una hazaña histórica, cuando en tiempos de la democracia una delegación de naciones indias norteamericanos pidieron ayuda para hacer del español lengua franca entre las diferentes naciones de Estados Unidos. ¡Que gran ocasión perdida! ¿Qué se hizo? ¿Nada?


El anterior apunte, creo, o en unos de los últimos, hablé de mi idea de Europa–Eurasia, por incluir a Rusia y a las naciones que componían la extinta URSS pero había un cierto desequilibrio en el esquema porque el norte estaba excesivamente presente, evidentemente sin incluir China, porque se trataba, en principio, de Europa.


En ese esquema, el sur podía parecer algo escuchimizado, pero con tiempos tan cambiantes, incluso podría estar representado por una suerte de nueva asociación, España y Portugal como cabeza de una Unión de Repúblicas Socialistas Ibéricas —URSI—evidentemente incluyendo las republicas americanas que quisieran reintegrarse en la madre patria, así Europa estaría equilibrada y el mundo más compensado.


Creo que nadie morirá de un infarto si lee esto, pero si alguien tiene que morir, ¡que se mueran los feos!


Aquí, un modesto fusilable

jmrmesas


ocho de diciembre de dos mil veinte



martes, 13 de octubre de 2020

¿TRUMP CURADO?

 

¿TRUMP CURADO?

NUNCA TUVO EL COVID19


He creído y sigo creyendo que que la pandemia creada por el virus es una maniobra de distracción puesta en escena por el complejo militar industrial, la muy bien estructurada burguesía, la selecta cúpula del capital financiero de EEUU, que tira la piedra y esconde la mano.

Por razones obvias tal acción no podía ser asumida sin enfrentarse a la dura condena mundial y quedará por tanto para que en un futuro tal vez no muy lejano, sagaces investigadores de la historia determinen las razones y autoría de tal hecho, pero me parece increíble que el presidente de EEUU, sus colaboradores más directos —vicepresidente, y el staff militar— pudiesen ser infectados por una mano invisible sin que el osado actor fuese considerado y perseguido por traición, por lo tanto, la enfermedad del presidente Trump, me ha parecido, en caso de estarlo, que sería de cualquier otra dolencia, y en todo caso, ser una hábil estratagema para captar votos, pues el presidente y su directo equipo estarían inmunizados del SAR COV2.

Hasta el momento presente las personas que han sido infectadas de covid, sobre todo, las personas de edad avanzada y que han sido recuperadas han tardado varias semanas en estar curadas y según los expertos, una vez curado, durante los primeros días hay probabilidad de poder contagiar, porque pueden quedar algunos restos latentes. Que este señor se halla recuperado, en apenas una semana me suena a una tomadura de pelo a los votantes y una falta de respeto a los enfermos, que dificilmente podrán contar con los medios que él ha contado, en su supuesta curación.

La pandemia, en todo el mundo, esta en sus momentos más críticos porque la sociedad no es consciente de ser objeto de un experimento social de la amplitud de toda una especiela especie humana, toda vez que esta mortandad buscada se debe al agotamiento del sistema de producción de mercancías cuyo impulso motor está en la obtención de ganancia y esta, como demuestran los estudiosos del sistema capitalista viene descendiendo desde la gran crisis del año 1929 hasta el momento presente.

El descenso que motiva la tasa de ganancia se ha debido al abandono de la producción en favor del dominio del capitalismo especulativo, y así se ha ido agotando la fuente de la creación de riqueza, quebrando la economía, y de este modo, ante la perspectiva de enfrentar las protestas sociales cuestionantes del orden mundial, se ha optado por desmovilizar a los trabajadores, a la sociedad atacando a la salud, en todo el mundo, en un esfuerzo baldío para ganar tiempo, porque cuando se ha dominado sin discusión (como ha sido el caso de USA), se carece de justificantes que se esgrimían para avalar la preeminencia de la clase social hegemónica en las últimas siete décadas.

La burguesía se justificaba porque su hegemonía social era debida a ser buena administradora de los recursos del planeta, a la vez que garantizaba la salud y las libertades y todo eso se venía al suelo si después de la crisis de 2007-2008 se hubiese producido la nueva crisis. Era preciso, por tanto, encontrar una justificación sin discusión, y esta ha sido la bien estudiad y clandestina pandemia.

La burguesía que detenta el control del capital financiero ha exhibido su fracaso objetivado en la contaminación de todo el planeta y en el empobrecimiento de los seres humanos artificialmente impuesto porque así ha convenido para detentar el poder, en beneficio del escaso numero de multimillonarios, mientras se cercenan libertades y se dificultan los medios de control a la sociedad, paradójicamente, en los momentos en los que la humanidad dispone de los medios (para satisfacer las necesidades elementales de todos) porque las ciencias, producto del esfuerzo conjunto de la especie humana ha generado en el transcurso de los siglos, recursos impensables en poco menos de dos o tres décadas. Esta élite que viene ejerciendo el poder desde el final de la SGM, de manera hegemónica ha perdido sus avales que hacían creíbles sus arengas.

Trump se jacta de inmunidad al Covid-19 en el primer mitin desde el diagnóstico . El presidente dijo que su inmunidad lo hacía sentir "poderoso". Es el titular de un periódico USA y añado de mi cosecha, que es la confirmación de no haber estado contagiado, en ningún momento, porque la causa de la pandemia no es sanitaria sino política, y en esa gestión es donde él viene perdiendo puntos, mes a mes, semana a semana y día a día hasta la probable pérdida de su segundo mandato, porque no ha sido capaz de gestionar la infección, a pesar de haber dispuesto de la mejor información, tiendo a imaginar. Digamos que se la fue la mano, en su afán de ser eficiente. Por cierto, ¿de donde salen tanta olas de contagio?, ¿qué, cómo, quien o por qué se generan en oleadas?, ¿no es curioso que Corea del norte no tenga covid19?, ¿no es una revelación la importancia que ahora se pone en cuidarse de los espráis naturales?, ¿puede haber espráis artificiales productores de contagio?. Como hermano lego, la ignorancia que alberga mi mente es enorme, sin embargo, y si he comprendido el significado de clase social, creo que si Trump pierde las elecciones, incluso si pataleara un poco, entregará el poder porque las diferencias entre las sensibilidades burguesas de la élite del capital financiero de EEUU, el complejo militar industrial no están en el punto de ruptura, incluso tiendo a pensar que si se resistiera, seria persuadido de aceptar la voluntad mayoritaria de los ciudadanos, expresada en las urnas.

Decía más arriba que la crisis de la creación de riqueza por el rol dominante del capital especulativo sobre la producción terminó acarreando la quiebra de la economía. Los economistas suelen manejar datos que refieren un concepto de economía que es el que acepta el sistema, y se guardarán de presentar criterios diferente que entren en contradicción con los que manejan las grandes empresas transnacionales, pero precisamente es necesario comprender que habrá pandemias mientras la sociedad no entienda que la producción y distribución de la actividad humana necesita encontrar la forma de acabar con la contradicción que supone disponer de las fuerzas productivas, que ya hace tiempo que son mundiales, en beneficio de una élite. Esas fuerzas magnificas, y una sociedad preparada necesitan nuevos parámetros porque los existentes nos han traído a la hecatombe.

Definiría la economía actual como un juego de fichas dispuesto sobre un tablero. Ese tablero, en cada juego, tiene las dimensiones conveniente del jugador dominante, que además establece reglas a su voluntad y dispone el numero y las fichas a su aire. Esa es la economía liberal, y tal juego siempre será favorable al que pone las reglas y las fichas, y ahora está en crisis porque el tablero se ha llenado de fichas sin valor, todo se ha enmarañado porque el jugador dominante lo quiere todo, mientras maquina un nuevo reparto del mundo y la buena gente está desmovilizada y enferma. Es necesario previamenteestablecer las dimensiones del tablerolas reglas y el numero de fichas entre los jugadoreso habrá pandemias varias mientras no se haga así, por eso, la buena gente del mundo tiene que comprender esto y movilizarse contra los planes que nos quieren imponer una pobreza severa porque el jugador dominante tiene que inventar un juego nuevo, tratando de impedir que nos movilicemos, mientras inventa un nuevo juego.


jmrmesas

catorce de octubre de dos mil veinte




miércoles, 9 de septiembre de 2020

LA PERSISTENCIA DEL VIRUS





LA PERSISTENCIA DEL VIRUS EXPRESA LA
PROFUNDIDAD DE LA CRISIS SISTEMICA

Como ya he dicho, la inoportuna pandemia tenía y tiene la misión primordial de disimular la crisis económica que, decían expertos estudiosos de la economía, fue anterior a la pandemia aunque se contuvieron sus efectos mediante cuantiosas inyecciones millonarias de dólares emitido por la Reserva Federal, por lo tanto, la duración de la pandemia será tan larga como lo sea el tiempo necesario en encontrar una alternativa de transición a un modo de producción que, históricamente está al final de su recorrido de utilidad social, como lo es el capitalismo.

UN BREVE APUNTE SOBRE EL ACOSO ANTES DE CONTINUAR

El acoso al vicepresidente segundo –Pablo Iglesias– y la ministra de igualdad –Irene Montero–, como ya han dicho otras personas de reconocido prestigio, retrata un comportamiento agresivo de un sector de la derecha, yo añadiría de todo el establisment, pero no solo atañe a la derecha, también toca a la clase obrera, porque, entiendo que el acoso a estas personas del gobierno es tan persistente porque defiende valores que están en el acerbo ideológico de la clase obrera, y los trabajadores y sobre todo, sus organizaciones obreras, partidos y sindicatos tienen la obligación de posicionarse y hacer saber que esos valores por los que están siendo acosados son valores compartidos por el conjunto de la clase trabajadora, y desde esa perspectiva la clase obrera organizada tiene hacer notar su profundo desagrado.

No hacerlo de ese modo significaría querer silenciar en el gobierno, las voces que están más cerca de las personas más necesitadas, dando audiencia solo a los intereses del capital, cuando todo el sistema —internacional, por supuesto— está atravesando una crisis que es determinante para orientar el futuro de la humanidad, dando pie a que el fascismo, cada vez más presente y dinámico, en España y en otros países, pretenda intentar experimentos sociales sin solución pero terriblemente costosos de desmontar.

UN MODO DE PRODUCCIÓN AGOTADO

La pandemia tiene su origen en la profunda crisis en la que se halla sumido el modo de producción de mercancías, cosa sabida por todas las partes y por todos los expertos, analistas y politólogos de diverso pelaje, pero silenciada por todos porque no se vislumbra ninguna solución que sea del gusto de los poderosos de cualquier signo.

El sistema, basado en el modo de producción de mercancías se ha especializado en la fabricación de armas de destrucción masiva que es una mercancía solo útil para que los burgueses y sus gobiernos puedan acordar como robar las riquezas naturales a los pueblos del mundo mientras ellos, los dueños del dinero, y sus gobiernos, preocupados estos de que no se note demasiado su cobarde claudicación, dan cobertura legal a los robos de las riquezas nacionales. Eso es el capitalismo, pero explicar porque creo que su modo de operar está caducado, es bastante más problemático de exponer (porque hay que reunir una enorme cantidad de datos, que están fuera de mi alcance, por ejemplo, la venta fraudulenta del petroleo del golfo de Méjico, a EEUU, solo lo puedo citar sin posibilidad de detalles, que están fuera de mi conocimiento, y así, por el estilo), señales que a mi juicio parecen sólidas, pero que todos los corifeos del sistema las tildarán de vaporosas porque reconocer el final es muy duro y sobre todo, peligroso, si esa idea se instalara en el imaginario colectivo, entre los más pobres y necesitados. No obstante, me aventuraré en presentarlas.

La primera y de más peso es el fracaso de los planes que la burguesía que ha dirigido el mundo desde el final de la segunda guerra mundial, el complejo militar industrial, la burguesía de EEUU, que afronta las próximas elecciones de noviembre más dividida que nunca, por diversas razones.

Una de ellas y muy importante es la división de sus élites, que no es la mera división entre republicanos y demócratas, es la indeterminación entre una guerra o la profundización de la pandemia que se expresa en el desafecto del entorno del propio presidente, desbordado por su gestión en relación a la política con China y sobre todo, la pésima gestión de la pandemia, por no haber captado el mensaje que se le enviaba desde el seno del capital financiero.

Pero no es solo esa división. La falta de acuerdo en el seno del complejo militar industrial, la falta de acuerdo en el seno de la muy bien organizada burguesía de EEUU (que parecen disputarse el control del Pentágono), es algo percibido por todos sus socios que hace que la burguesía de Europa y de otros países intenten echar a andar diversos planes, incluso se planteen supuestas combinaciones acerca de como podría estructurarse el mundo si EEUU perdiera el liderazgo de manera abierta. Los intentos de Macron en Líbano de reconducir la situación tras la destrucción del puerto es no solo asegurar la posición de Francia, sino asegurarse peso político en la UE, como lo es la preocupación de Merkel de influir en las decisiones de la OMS.

Todo esto me hace suponer que la crisis económica actual necesitará de la muleta de la pandemia durante bastante tiempo porque las posiciones se han movido ya que el modo de producción ha exprimido su funcionalidad, como demuestran los análisis de los estudiosos de la economía que convienen en señalar como la tasa de ganancia del sistema, el motor que lo anima, la razón de ser del sistema, lleva descendiendo por más de treinta años, así como la variación de la composición orgánica del capital incrementándose el capital fijo mientras disminuye el capital variable, augurando que el empleo, la fuerza de trabajo continuará deteriorándose, disminuyendo en cantidad y calidad en todo el mundo.

Esta crisis es tan profunda como la de 1929, pero a diferencia de aquella que se inició al comienzo del crecimiento de las fuerzas productivas impulsando la mecanización y la automatización de la producción y supuso concesiones para la clase obrera, en Estados Unidos y Europa porque el fantasma de la revolución social se había materializado en el país de los soviets, y las movilizaciones sociales eran constantes, mientras esta crisis se está produciendo en la etapa de agotamiento del capital financiero y hay que camuflarla tras la pandemia del virus y nadie habla de la clase obrera ni de los más necesitados porque todos, absolutamente todos saben que el sistema está acabado y no existe un plan B porque las organizaciones obreras, partidos y sindicatos están desaparecidos, incapaces de reconocer la realidad (véase la internacional de Varoufakis y Chomsky).

Toda la gente preparada, toda la gente con formación e información que sabe que el sistema tiene que cambiar evita hablar de esta incomoda realidad porque saben que su futuro está a salvo y que podrán sortear las incomodidades transitivas, confiando en que la lentitud de las reformas necesarias mejorarán el sistema sin querer ver que solo políticas audaces de cambio social en los ámbitos de la política y de la economía pueden cambiar el futuro de los trabajadores y de la población más pobre en todo el mundo y dado el peso político de la economía de EEUU, será la propia sociedad de este país la que abrirá el comienzo de los cambios porque su situación es dramática.

LA MOVILIZACIÓN DE LA CIUDADANIA

Quienes esperan cambios derivados de las elecciones en noviembre en EEUU y sin negar la importancia de la elección diría que no aciertan, que el factor más importante está sustentado en la profunda crisis que atraviesa la confrontación racial, a la que el presidente Trump no para de echar leña al fuego quitando hierro y justificando el sistemático asesinato de ciudadanos negros (— El mejor indio es el indio muerto. Lo hemos oído en las películas del oeste, y ahora se sustituye al indio por el negro), así como la violencia de ciudadanos justicieros, aunque yo diría que el factor de cambio más importante es el movimiento por los derechos sociales efectivos que impulsa Black Lives Matter ya que su objetivo principal no es si tienen o no representación institucional, ni siquiera buscan un líder carismático sino que su objetivo principal es que los derecho cívicos sean reales, y en esta lucha están logrando que cada vez más, sectores de la población blanca se sume a sus movilizaciones.

Esto es muy importante porque el panorama que se presenta, a escala internacional, es sumamente sombrío por causa de la falta de alternativa al sistema y el agotamiento de este.

Cuando a principios de año hubo de parar la actividad industrial fue porque dado que la economía financiera funciona como un inmenso casino global y que en ese juego el dinero es la herramienta de los jugadores, dado que en ese juego se mueven propiedades que por su propia naturaleza son inamovibles (terrenos, yacimientos de materias primas, etc.), se hacía necesario un cierre patronal mientras se ajustaban las cuentas. El motivo (sospechoso), de la extensión y velocidad de la pandemia que asombró a todos por la rapidez de su propagación, logró paralizar la producción innecesaria (la producción de armamento continuó, así como la extracción de petróleo) y al mismo tiempo se evitaron las protestas y la movilizaciones contra la crisis económica.

Sin embargo aún estamos al comienzo y los negocios quebrados (pequeñas empresas, negocios familiares, etc.), que absorbieron muchos puestos de trabajo, no serán recuperados en poco tiempo porque no están claras que camino tomará la producción, la economía, que no olvidemos, cada vez necesita menos fuerza de trabajo, por eso se han producido en la UE esa provisión millonaria, mientras en EEUU se discute una suerte de Fed para pobres (como la reserva federal reparte el dinero a los de abajo), que evidentemente, la Fed discrepa, arguyendo que no es su papel.

La situación es tan delicada, que en EEUU, un general a previsto la posibilidad de que los militares no voten, en estas elecciones, para que el ejercito no se vea implicado en la confrontación política interna, que se prevé tras el resultado de las elecciones de noviembre.

¿CÓMO RECUPERAR LA INICATIVA PERDIDA?

La posición más razonable debe de pasar por prevenir a la sociedad de las consecuencias que traerá la paralización inducida de la economía porque los economistas ven venir una etapa muy dura para todos los sectores de la clase trabajadora, en todas las naciones, en todos los Estados, en todo el mundo y en este sentido, la necesidad de que los sindicatos, las organizaciones obreras de la defensa de las condiciones de vida y trabajo de los trabajadores, son las más caracterizadas, más determinantes, y tienen que tomar la iniciativa ya, debiendo valorar la posibilidad de proponer la nacionalización de los bancos y las auditorías publicas de ellos, y dado que la crisis y la pandemia tienen un contenido internacional, mundial, debería ser una convocatoria, cuando menos a niveles continentales para tomar medidas comunes coordinadas.

En mi opinión, esta especie de guerra biológica de baja intensidad, desatada por la élite del capital financiero del complejo militar industrial tiene por objetivo tapar el fracaso del sistema, que se nucléa al rededor de su economía, hundida sin remedio porque esta, es una economía basada en las finanzas, en la especulación, y la producción industrial tiene un componente subordinado. Si tenemos en cuenta que esta producción es altamente cualificada, donde los procesos automáticos necesitan cada vez menos fuerza de trabajo, y esta ha de ser muy cualificada (lo que equivale a decir, costosa, cara), la posibilidad de que la pandemia finalice en breve es, simplemente, quimérica porque la abundancia del desempleo es un componente, un factor consustancial del sistema capitalista, si además añadimos que en la sociedad actual, la producción industrial está subordinada a la economía especulativa, la mejor forma de tener a la mayor parte de la sociedad desmovilizada es enfermándola, atacando la salud publica, asustándola y volviéndola desconfiada y temerosa, mientras que se le miente haciéndola creer que es posible recuperar los niveles anteriores, cuando eso no será posible, si no se cambia el modo de producción, de tal manera que ese nuevo modo de producción funcione teniendo en cuenta las necesidades humanas y las necesidades del planeta que sustenta la vida, y esa economía no puede estar basada, solo en el crecimiento de determinados parámetros que empobrecen a los seres humanos y deterioran el hábitat que mantiene el equilibrio de la vida.

Como muestra vale decir que la bolsa de la meca del capitalismo, Wall Street, los indicadores de los fondos de inversión, las aseguradoras y los bancos, suben porque las familias pobres, impelidas por el confinamiento, han ahorrado y por lo tanto, las facturas, los alquileres se pagan más rápidamente que antes de la pandemia, es decir, como siempre, gana la banca.

ACTUALIDAD NACIONAL

No me parecería decente pasar sin mojarme en lo tocante al tema “real”. En cuanto al rey emérito, por la honestidad de la vida pública, creo necesario que este responda ante los tribunales españoles de los cargos que se le formulan, demostrando con su huida, una falta de respeto a sus conciudadanos y no ser dignos de los honores que se le tributaron cuando fue cabeza del Estado. Como ciudadano, creo necesario que en haya un referéndum que le pregunte al pueblo del Estado español sobre la monarquía.

Para terminar, cuando se votó la actual constitución (1978), estuve en contra y ahora me creo con derecho a decir que las autonomías fueron un mala decisión que, como está demostrando esta crisis, no sirve más que para introducir división entre los trabajadores de los territorios del Estado, entre los ciudadanos, un dispendio económico innecesario y esto debería ser reflexionado y discutido ampliamente para encontrar una solución más acorde con los intereses de la mayoría.

jmrmesas
nueve de septiembre de dos mil veinte




domingo, 19 de julio de 2020

EURASIA







EURASIA

LA NUEVA NORMALIDAD TIENE QUE SER UN NUEVO MUNDO
UN NUEVO ORDEN: EL DOMINIO DE LA GENTE SIN HISTORIA


Así es como entiendo la nueva normalidad tras esta pandemia convenientemente estudiada por los ricos dueños del mundo.

La pandemia es la maniobra diseñada por los thinktanks (¿no es lógico pensar que semejante agrupamiento de científicos e intelectuales, bien pagados y libres de la presión de la corrección política pudiesen imaginar todo tipo de soluciones, pandemias incluídas?) que los ricos necesitan para ganar tiempo, ante el derrumbe de su mundo se ha gestado, como poco, desde la anterior crisis económica de 2008, y como mucho, desde el colapso de la URSS.

Los ricos, organizados en el complejo militar industrial de EEUU, y toda la maraña de la industria militar de los países industrializados rentabilizó, como no podía ser de otra manera, las luchas populares, en su propio beneficio. En las décadas siguientes la potencia económica que había capitaneado a los Estados burgueses tras la SGM se apropió del esfuerzo combatiente de la URSS, del esfuerzo combatiente de los guerrilleros, que en todo los teatros de operaciones fue organizado por los comunistas, consiguiendo inventarse un relato que tergiversó la historia, sobre todo, cuando la URSS, la potencia militar que era el contrapoder indiscutible, se hundió arrastrada por el cúmulo de contradicciones que ahogaron el impulso inicial de la revolución obrera.

La primera guerra mundial fue la respuesta del recién sobrevenido capital financiero para configurar el nuevo reparto del mundo que fracasó porque la relación de fuerzas no pudo arrasar completamente con Alemania, y por el contrario, despertó la indignación popular de los países que combatieron, incrementando el malestar social y las luchas en el corazón de Europa cuya dirección más firme y consecuente organizó la revolución bolchevique en la monárquica Rusia.

Su respuesta, la respuesta del capital financiero consistió en financiar a la clase media, la pequeña burguesía, que atemorizada por la descomposición de sus valores ideológicos y materiales daba pie a imaginar la recomposición del mundo glorificando la raza, la patria, es decir, fabulando la derrota de la ideología que había guiado al mundo hasta entonces, sin comprender que las fuerzas productivas que el progreso había generado —que el progreso genera de modo continuo, conlleva un mensaje implícito, que se va haciendo más definido cada vez, advirtiéndonos de la necesidad de una utilización racional de las capacidades de las colosales fuerzas recien adquirida por el genero humano en su busqueda de certezas— demandaba implícitamente un nuevo orden que no fue otra cosa que el viejo revestido con nuevos modos, es decir, las ideologías fascistas alimentadas por el capital financiero en la que se reconocían los pequeños burgueses de los diferentes Estados.

La segunda guerra mundial fue ahondar en el error solo que en su transcurso la facción más avanzada del capital financiero, aquella que pudo mantener su territorio incólume, aprendió muy rápidamente el contenido del mensaje, apropiándoselo sin comprender nada, dado que, si en la primera había unos factores de características potenciales indeterminados, en la segunda el contenido de los mismos se había potenciado exponencialmente, y la prueba está en que a pesar del acuerdo —impuesto a regañadientes— de la burguesía mundial, en apenas tres cuartos de siglo las contradicciones inherentes al mensaje implícito en el crecimiento de las fuerzas productivas, que nos advierte de la necesidad de emplear los nuevos poderes adquiridos de forma armónica, la facción dominante persiste en el error de la hegemonía indiscutible.

¿QUÉ OCURRIÓ CON LA REVOLUCIÓN?

La revolución fue la respuesta, podría decirse, pacífica y racional a la matanza y penurias de la primera guerra mundial, que inmediatamente fue atacada por la burguesía europea. Las monarquías europeas se sintieron amenazadas y no perdieron tiempo en apoyar con dineros y tropas a la pacífica revolución rusa, harta de muertes y hambrienta.

Ante esos ataques la respuesta de la revolución no fue la profundización de las luchas populares apoyándose en la clase obrera, que si bien fue mermada durante la primera y segunda guerra mundial, la merma, y es importante entenderlo bien, no fueron los miles de socialdemocratas presentes en las trincheras matándose unos contra otros, sino la debilidad teórica que introdujeron los elementos como Bernstein que no fueron combatidos intelectual e ideológicamente y cuya respuesta combativa hubiera podido dar un giro positivo, por el contrario, fue el ascenso de la burocracia.

Esta es a la clase obrera lo que la clase media, la pequeña burguesia es a la sociedad, el vivero que nutre las filas de los profesionales y funcionarios, imprescindibles para el buen funcionamiento del sistema pero siempre dirigida por la clase dominante sin concepciones ni concesiones, y era claro que la clase obrera no tenía la fuerza conceptual privada del instrumento —la internacional, el partido—para dirigir la batalla.

Fue el empoderamiento de la burocracia que reprimió a la clase obrera porque no tenía respuestas y pretendió ganar tiempo en una búsqueda que solo acentuó el interés de la élite privilegiada, cada vez más cerca y más permeable a la burguesía, y la revolución se convirtió en un fetiche que se disolvió en un mar de prioridades acuciantes en la que el cultivo de las adquisiciones sociales que elevaran a la clase obrera a la categoría de clase dominante, nunca fue una necesidad vital.

Las siguientes décadas están ahí, como nunca antes. Están en la hemerotecas, están en los libros, están en internet, pero sobre todo está en la consciencia viva de las generaciones más viejas, antes que la pandemia consiga silenciarlas, matando la memoria viva de la historia reciente, algo que antes no había sucedido. Esa capacidad de poder organizar la lucha por el futuro contando con la memoria, aún viva es una oportunidad que nos brinda este momento para poder reiniciar la sociedad humana con nuevas concepciones basadas en la ciencia y la consciencia.

¿COMO ENTIENDO EURASIA?

Eurasia es el territorio que va desde el estrecho de Bering al estrecho de Gibraltar y que comprende todos los Estados de Europa y los Estados de Asia que estuvieron asociados a la URSS.

Este concepto es fundamentalmente el predominio del programa de unidad de las nuevas fuerzas productivas que no pueden ser encerradas en el marco de las fronteras de los Estados porque en ese marco las fuerzas productivas son su propia antítesis y la misma humanidad ciega cualquier posibilidad de desarrollar sus potencialidades, es por tanto el inicio de reconciliación del género humano, con la naturaleza y consigo mismo, ya que de otro modo persistirían las divisiones que el proceso histórico ha causado en curso de la evolución.

Es por tanto un proceso de integración que comienza en el seno de un amplio ámbito continental que concentra todas las contradicciones económicas, políticas, sociales, culturales, religiosas, ideológicas, territoriales de lo más variado, que debe ser espejo en donde se miren otros territorios y pueblos, en ese proceso de integración.

Cuando la humanidad es capaz de manejar fuerzas productivas adquiridas en el proceso evolutivo que concentran características de orden geológico o cósmico, con el propósito de predominar sobre otros, las perspectivas de un uso racional y armónico desaparecen como podemos comprobar ahora mismo, cuando las potencias, concentran esas fuerzas productivas en el uso de la tecnología militar que no es otra cosa que la antítesis de las fuerzas productivas.

Esta realidad es una consecuencia evidente deducible del materialismo histórico que tan celosamente callan los marxistas académicos y los partidos que tienen el marxismo como guía, igual que la Iglesia tiene a Jesuscristo, es decir, se ha fetichizado el concepto porque este asegura control y poder sobre los iniciados, pero sin desarrollar el contenido que lleva porque este aclara ideas. Repasemos algunos algunas ideas que nos permitirán entender el asunto. Dos fuerzas iguales y opuestas, se anulan. Empeñarse en dominar la tecnología nuclear para aplastar al enemigo es un juego que todos los bandos saben que está destinado al fracaso, es un juego de suma cero. Otro. El proceso histórico nos ha mostrado que la formación de los Estados europeos modernos avanzó cuando los territorios de estos fueron centralizados: Italia, Alemania, Reino Unido, Francia, España, etc., pero llegados a un punto, estos mismos Estados entendieron que continuar el progreso requería un tipo de centralización más avanzado, y tras la EFTA y la CECA llegaron a la Unión Europea, que está atascada por el pánico de las diferentes burguesías que no quieren el empoderamiento blando que supondría una UE con un gobierno burgués responsable ante los ciudadanos europeos, responsable ante un parlamento con autentico poder.

Creo que se comprende la idea. Por lo tanto, si a eso unimos la proliferación de Estados que ven en esa maniobra el poder de garantizar su seguridad, la seguridad de su clase, estarán reunidas las condiciones de incertidumbre que auguran el dominio, su dominio de clase y se estarán detrayendo recursos de la sociedad que solo benefician al complejo militar industrial, es decir, a la burguesía que al reunir el capital industrial y bancario en ese entramado económico que describe el informe Zurich, ha diseñado un sistema tramposo y separado de la política capaz de impedir que el progreso llegue al conjunto de la humanidad, economizando la capacidad de crecimiento intelectual y ético de la sociedad, economizando la felicidad de los seres humanos.

¿CÓMO UNIFICAR EL CONTINENTE?

El predominio de un territorio sobre otro sería reforzar el nacionalismo y con ello el fracaso del internacionalismo, el fracaso del predominio del programa de unidad de las nuevas fuerzas productivas que no pueden ser encerradas en el marco de las fronteras de los Estados porque pierde efectividad orgánica social y política, perdiendo el afianzamiento de la clase obrera como clase dominante.

El nacimiento de Eurasia, la construcción de Eurasia tiene que ser la respuesta a la acumulación de poder de la empresa privada que va directamente en contra del individuo, del ser humano. Esa acumulación de poder se hace reuniendo la increíble concentración de datos (big data) y estudios que proporcionan un conocimiento sobre la sociedad y el ser humano a la clase dominante, a la burguesía, como nunca antes en la historia ha sido hecho. Por el contrario, la construcción de Eurasia tiene que ser la garantía de condiciones de vida, salud, enseñanza y formación continua en todo el extenso territorio continental, en beneficio del individuo, de la sociedad y no de la empresa privada, y no del mercado, que debe desaparecer. Tiene que ser la construcción de redes de comunicaciones y la construcción de una red de internet propia independiente de los gobiernos, independientes de las empresas privadas, donde la base de datos, en continuo crecimiento, este en manos del conjunto de la sociedad a través de un organismo independiente responsable de garantizar la independencia de la red, del poder, de tal manera que esta sea el centro del debate social, el centro del crecimiento del individuo social, de tal modo que el análisis periódico de los datos volcados en la red le sean devueltos a la sociedad en estudios ponderados, contribuyendo así al crecimiento intelectual de la mujer y el hombre nuevo, sin el tutelaje interesado del poder.

Este párrafo me ha parecido importante precisarlo porque es la posibilidad de hacer realidad la formación intelectual colectiva, que no anularía nunca la necesidad de la formación específica en los terrenos propios del estudio de las diversas ramas de la ciencia, pero en la red, en la que el individuo se desinhibe y se siente más cómodo para expresarse, esos análisis ponderados contribuirían al conocimiento del individuo social. La independencia de la red significaría el desmenuzamiento de los datos volcados y analizados en el seno del organismo independiente, solo que en vez de ser propiedad de una empresa, lo sería para el conjunto de la sociedad, que podría, de ese modo, conocer las pulsiones que motivan al individuo colectivo, dando lugar a ahondar en ese conocimiento.

INICIAR EL EMPODERAMIENTO

El periodo de empobrecimiento del conjunto humano que el capital financiero necesita y que el informe Zurich describe (cómo funciona el núcleo central donde se toman las decisiones), no ha hecho más que empezar, y se pronostican años de penuria. Si una organización moderada como el Comité pour l´abolition des dettes illégitimes, preocupada por la magnitud del empobrecimiento propone la socialización de los bancos auditados por organizaciones de ciudadanos, quiere decir que estamos al comienzo de atravesar un periodo de la historia humana del que pueden derivarse condiciones radicales nuevas y profundamente nefastas para la mayoría, contra la que va dirigida la crisis y la pandemia. Iniciar esta travesía fiandolo todo a los estudios interesados del poder tendentes a mantener a la ciudadanía lejos de la actividad política es cerrar los ojos ante la magnitud de esta guerra del capital financiero contra los seres humanos, que además es imposible acometer si los sindicatos no se movilizan.

Se hace necesario por lo tanto iniciar un proceso de empoderamiento obrero que pasa por acabar con la pasividad sindical que es la demostración más clara de la postración de la clase obrera, o lo que es lo mismo, la derrota teórica y política de su dirección, tanto si se mira desde un nivel estatal como si se mira desde la perspectiva internacional.

Que los sindicatos no hayan movido un dedo para, colectiva y coordinadamente conocer la profundidad de los acontecimientos económicos y sanitarios, revela la pobreza, el olvido de los valores tradicionales que defendieron con sus vidas Luxemburgo y liebknecht, y tantos otros militante menos conocidos pero no menos heroicos. Iniciar la recuperación económica y el apoderamiento social y político pasa, indeclinablemente, por esclarecer que existía una crisis económica previa y que esta se ha convertido en una pieza clave que cuestiona la viabilidad del capitalismo, y que por tanto era necesario desmovilizar a la sociedad para evitar la indignación popular, siendo necesario ahogar la protesta a cualquier precio.

Esta premisa es determinante porque demuestra que la burguesía, como clase social, era consciente de su debilidad sociológica y de la caducidad del sistema material en el que se asienta su dominio —y ese análisis es puro materialismo histórico, siendo consecuentes con el análisis (que se revela como un método de predicción fiable), a diferencia de los marxistas, que no lo tienen en cuenta—, que temía el momento y que todo el aparato montado con los thinktanks y su internacional tenia en mente asegurarse que cuando se produjese la crisis definitiva–esta–, todos responderían sin vacilar acatando la medida, cualquiera que esta fuese, como así a sucedido, pues para eso se mantenían los thinktanks y para eso se mantenía una internacional.

Ese conocimiento significa premeditación y por tanto que se hacía necesario golpear de forma que el conjunto del planeta quedase grogui, sin capacidad de respuesta mientras los contables establecían los baremos, y los estrategas se aseguraban de inmovilizar a los posibles golpeadores, y la muestra que es así, lo expresa el desconcierto que la pandemia está causando en el seno mismo de EEUU, que está diezmando a los ciudadanos, cuando si como dice Trump, los chinos causaron la pandemia, ¿por que no se impone el uso de la mascarilla?, ¿acaso los chinos no lo hacen contra ellos? Todo se revela como una pantomima para desviar la atención con la que el mundo mira a EEUU, porque saben que allí reside la explicación.

El punto de inflexión que temían era esta crisis determinante, y puesto que sabían que tendría que ocurrir, planearon ganar tiempo (porque el modo de producción tiene que cambiar sí o sí, porque cada etapa, cada estadio que avanza la humanidad determina un modo de producción acorde con ese desarrollo, o la humanidad desaparecerá, la inteligencia consciente desaparecerá y tal vez el cosmos produzca el tipo de inteligencia que caracteriza a la humanidad en otro lugar, o tal vez esta exista a la vez en diversos puntos), con objeto de asegurarse una posición de ventaja, por eso, todos los proyectos que hacen referencia a epidemias y vacunas no hacen más que apuntar a los autores que han decidido ponerlo en marcha.

Si la izquierda no se atreve a luchar por esclarecer quien o quienes están detrás de la pandemia, y quienes son los cómplices podemos decir abiertamente que cualquier posibilidad de lograr detener la posibilidad de esta matanza con la que la clase dominante pretende construir el mundo a su medida está sellada, que cualquier posibilidad de iniciar medidas de calado como la socialización de los bancos auditados por la ciudadanía organizada de forma independiente, y mucho menos construir Eurasia como el programa de unión de las nuevas fuerzas productivas, como la forma racional y armónica de lograr la síntesis entre ciencia –conocimiento racional sujeto a controversia (prueba, error)– y conciencia –nacionalismo–(azar y obcecación mítica)– no es otra cosa que un delirio, si los sindicatos obreros no toman la decisión de ponerse al frente de un proyecto de este tipo, empezando por determinar quien o quienes están detrás de la pandemia y quienes son los cómplices, porque sin esto no habrá ningún tipo de avance democrático y podremos aceptar que el fascismos ocupa institucionalmente todo el poder en todos los Estados.


jmrmesas
diecinueve de julio de dos mil veinte




























domingo, 5 de julio de 2020

ENTENDER QUE EXISTE UN GOBIERNO MUNDIAL









ENTENDER QUE EXISTE UN GOBIERNO MUNDIAL

¿PODRÍAN LOS EXPERTOS A AYUDAR A LOS CIUDADANOS DEL MUNDO
ENTENDER EL INFORME ZURICH SOBRE LAS TRANSNACIONALES?


Mi apunte anterior lo titulé ¿Quien teme al gobierno mundial?, dando por supuesto que todo el mundo, es decir, la izquierda con formación técnica y universitaria, comprometida políticamente acepta que ese informe es de hecho, el gobierno mundial, sin darme cuenta que la verdad de ese muy técnico informe oculta el entramado en una densa literatura que requiere recorrer los enlaces y gráficos que se adjuntan para llegar a darse cuenta del funcionamiento de ese gobierno radica en el núcleo, sólidamente estructurado en el que todos los bancos importantes están fuertemente unidos por participaciones accionariales de todos con todos, y que en ese núcleo tienen mayoría las empresas anglosajonas, especialmente el complejo militar industrial de EEUU.

El funcionamiento de la economía que es mundial, pero que los jefes nacionales, tanto económicos como políticos, muy asustados por la importancia política que tiene la sociedad, aunque esta, al carecer de una articulación política autónoma, independiente, insisten en el nacionalismo como garantía de control, de su control, sobre el escenario mundial, sobre el que sí comparten criterios coincidentes porque de otro modo la sociedad se terminará organizando contra ellos, así que insisten en el nacionalismo mientras la izquierda no se atreve a reclamar su internacionalismo.

Me han parecido muy explicativos los dos últimos artículos de Tousaint y sus asociados sobre la trampa de la deuda y sobre el funcionamiento del sistema bancario socializado, pero hay dos temas que están en relación y que no podrán asalir adelante sin una increíble labor de explicación y movilización popular.

La socialización de los bancos será imposible si los líderes, los dirigentes de las dos centrales sindicales —UGT y CCOO— están disueltos en una plataforma de intelectuales organizados para que en esta crisis no se deje a nadie atrás, algo que ennoblece a los intelectuales pero no a los sindicalistas que tienen que hacer de los sindicatos herramientas de movilización popular porque de otro modo jamas el gobierno de Pedro Sánchez recibirá el empujón necesario para gravar a las grandes propiedades, a los grande propietarios, y mucho menos para socializar los bancos españoles todos los bancos situados en el territorio estatal.

Para que esta situación pudiera darse sería necesario desarrollar una serie de explicaciones articuladas con movilizaciones que aclarasen todos los temas importantes relacionados con el funcionamiento del dinero que se mueve en las empresas, tanto la financiación publica como la privada, pues sin estas explicaciones no habrá una movilización popular independiente capaz de empujar al gobierno a ir más lejos de lo que quiere llegar, y eso significa tocar todos los temas relacionados con la economía y con el Estado, y aun más.

Si se socializa la banca en cualquier Estado de Europa, o de la Unión Europea se hace necesario construir la nación obrera de Eurasia por encima de los Estados de Europa, o no habrá socialización de los bancos, pero aun más, no habrá socialización de los bancos, algo que solo está en la cabeza del Comite pour l´abolition des dettes ilégitimes y algunos que otros desquiciados, si ningún sindicato se compromete a organizar una Conferencia Internacional de Sindicatos Obreros para acordar medidas comunes contra la crisis, tarea que de asumirlas UGT y CCOO, podrían asociar a las centrales minoritarias como CNT, CGT y otros que, sin dudar daría un vuelco a la situación mundial —sin dudar, de Europa— y seguramente contaría con los intelectuales de la plataforma en la que se han incardinado los dirigentes sindicales, como si su situación sindical fuera la de simples afiliados y no, los secretarios generales.

LA REVOLUCIÓN AMERICANA FUE LA COLONIZACIÓN DE AMERICA
POR LOS PILGRIM FATHER

La sobreactuación nacionalista es especialmente repugnante en la campaña electoral del partido del presidente Trump. Este individuo, empeñado en ir sin mascarilla está causando una catástrofe sanitaria a todos los estadounidenses y a sus vecinos animando a sus partidarios a saltarse todas las normas elementales de protección, pero lo más repugnante es la defensa de la revolución americana. Su ultimo mitin realizado a los pies del Monte de los Presidentes, el Monte Rushmore es un claro ejemplo de lo que fue y es la revolución americana “No se equivoquen, esta revolución cultural de izquierda está diseñada para derrocar a la revolución estadounidense”.

Ese eslogan es el grito desesperado de la burguesía de EEUU que reconoce implícitamente que cualquier progreso pasa por la revolución social, porque el hecho de que todas las empresas que vuelcan su publicidad en facebook la amenacen con retirarla por los criterios restrictivos para con los usuarios pobres, expresa el miedo a sus ciudadanos, igual que la burguesía de Europa teme a su población pobre, igualmente atomizada en Estados independientes, con el agravante de tener lenguas distintas, en eso, los estadounidenses pobres lo tienen más fácil que los europeos pobres.

En ese mitin, Trump glorificó la revolución americana que fue un calco de la colonización de África y Asia por los europeos y que los padres peregrinos tradujeron en América exterminando a los pieles rojas, los indios, y esclavizando a los negros. Por cierto, no lejos del lugar del mitin hay otro monumento al jefe sioux caballo loco, Tashunka witko, en la lengua sioux, sin que de sus labios saliese un recuerdo para los primitivos pueblos de América, ni para los miles de negros llevados a las plantaciones para esclavizarlos. La revolución americana fue, en conclusión, la expropiación de América del norte por el blanco, anglosajón, protestante, y cualquier embellecimiento del hecho lo desmiente la brutalidad de la policía con los negros y latinos. Las muestras de solidaridad de las empresas contra el racismo no es otra cosa que disimular el miedo a que esa población empobrecida, explotada y contagiada se de cuenta de su poder y demande el poder que le robaron.

SIN PEDAGOGIA NO HABRÁ REVOLUCIÓN

Sí. Existe un gobierno mundial. Lo demuestra el informe Zurich del año 2012, pero sin un decidido esfuerzo de la izquierda por hacer pedagogía, para demostrar con los datos, que quienes tienen el control de los gobiernos son empresas del tipo Black Rock, no podrá haber una respuesta, racional de los ciudadanos del mundo coaligados del mismo modo en el que está coaligado el capital a través de las transnacionales.

Ese informe Zurich demuestra que la estructura económica se llevó a cabo en el transcurso del tiempo ante la pasividad de la sociedad que confió en que los gobiernos de los Estados nacionales defendían los intereses nacionales, cuando unicamente dejaban hacer a los ricos, a los banqueros, ¿creen acaso que la ciudadanía osará moverse sin comprender la complejidad de esa red y su poder?. Eso supondría que la ciudadanía es un títere sin capacidad de análisis, cuando en realidad lo que ocurre es que se le ocultan los datos.

Sin comprender que el poder alcanzado por las fuerzas productivas actuales tiene características cósmicas, y que en manos de un individuo como Trump, que le puede ordenar al rey de Arabia Saudí que suba o baje el precio del petróleo, o en 24 horas deja de ser rey, no es posible esperar que la ciudadanía se mueva, es pues, imprescindible esa labor pedagógica, que al iniciarse también es una movilización política de alcance mundial.

Es imprescindible entender y explicar que una élite muy poderosa tiene en sus manos instrumentos muy poderosos como nunca antes en la historia ha tenido el poder, como lo es el Big Data y como lo es el propósito de informatizar la escalera al cielo que representa informatizar la doble hélice del adn, algo que no es posible dejar en mano de ninguna empresa privada, con poderes para diseñar la vida a voluntad, algo que tiene que ser patrimonio de toda la humanidad, negros, cobrizos, amarillos y blancos, y la responsabilidad que la izquierda contrae dejando hacer a la burguesía supera en mucho la cobardía intelectual de votar los créditos de guerra de 1918.

La izquierda no puede adoptar la cínica actitud del economista Niño Becerra que es consciente del final del capitalismo, pero se lava las manos como si ese final no fuera con él, como si viviera en otra dimensión. La profundidad de la pandemia convenientemente estudiada es la demostración de que la burguesía no renuncia a su poder, aun al precio de acabar con la cantidad de vidas que sea necesario. Por el contrario, la izquierda inconsecuente, falta de enseñanza, falta de pedagogía, falta de la necesaria teoría capaz de entender los meandros por los que pasa el proceso histórico, renunció a Bakunin, renunció a Anselmo Lorenzo, renunció a Malatesta, renunció a Fernando de los Ríos, renunció Kaustky, renunció a Lenin, renunció Trotsky, renunció a Marx, y pronuncia los nombres de Liebknecht y Rosa Luxemburgo como fetiches.

La izquierda no pretende acabar con la vida de nadie, solo pretende acabar con las clases sociales y esa es nuestra fortaleza, por eso al animar a los dirigentes obreros ha hacer uso de sus instrumentos de clases, partidos y sindicatos, estamos animando a luchar por la vida de todos los pueblos, no contra ellos.

jmrmesas
cinco de julio de dos mil veinte