ADA COLAU
LA PLATAFORMA 25S
TITULARES DE PRENSA
Y UNA RESPUESTA :
AUSENCIA DE PROYECTO POLÍTICO
Son las personas como
esta inestimable luchadora, o agrupamientos como la plataforma de
cerco al Congreso de los diputados, del
25S, los que dan pruebas de que
la sociedad no está dormida, sino viva y movilizándose, que nos
hace tener esperanzas en un cambio del contenido de la política,
pero al mismo tiempo, demuestra la terrible insubstancialidad de las
organizaciones políticas y sindicales de la clase obrera del Estado
español, pues ni desde la pasiva moderación del psoe, ni desde la
respetuosa discrepancia de izquierda unida, ni desde la sumisa
aceptación de los sindicatos mayoritarios, -ccoo y ugt- hay una
actitud de lucha equivalente a la de la luchadora mujer de la PAH, o
a la plataforma del 25S, ni siquiera a la de la monja benedictina
Teresa
Forcades, sino que todos esos
dirigentes, partidos y organizaciones demuestran una ausencia de
pensamiento político, necesario para poder articular una mínima
línea política, capaz de explicar que es lo que ocurre y por qué
ocurre, y partiendo de ahí, hacer las propuestas necesarias para
cambiar la situación.
Me preguntaba en el
apunte que hice el nueve de marzo pasado, qué podría perder
izquierda unida, si además de haber presentado una querella criminal
contra el partido popular y contra el presidente del gobierno,
hubiese presentado una moción de censura, en el parlamento, pues aún
a riesgo de perderla, al menos habría expuesto un proyecto de
gobierno, demostrando, de ese modo, el compromiso de asumir la
responsabilidad de gobernar, al tener un proyecto que ofrecer. Al no
hacer esto, siempre achacable a la imposibilidad numérica de no
contar con los apoyos suficientes, que en cualquier caso, sonaría
como una banalidad, para disimular la carencia de un proyecto, la
realidad, es que el transcurrir de la propia dinámica de los
acontecimientos, no faltan, ni faltarán, casos en los que se
demuestra la escasa reflexión política, porque en momentos como los
que vivimos, acontecimientos cuya valoración requiere de la profunda
reflexión que deberían aportar los partidos, para orientar a una
ciudadanía, huérfana de dirigentes, la realidad no se puede
liquidar con frases ocurrentes como la expresada por Cayo Lara: sueño
con un país de jueces como el que ha imputado a la infanta,
que dicho de ese modo, puede entenderse que
se conforma con el que quien la hace paga,
como no podría ser de otra forma, y no con luchar abiertamente por
acabar con la monarquía, que como forma de Estado, es retrógrada, y
si además, se demuestra corrupta, con mayor razón.
Este comedimiento vacío
de la política de la izquierda, también se percibe desde el psoe,
cuando Jesús Navarro se pregunta en la revista teórica del partido
¿Qué
pasaría si el psoe planteara las siguientes iniciativas
legislativas?, que recomiendo
leer el enlace, porque como se podrá apreciar, si el lector visita
la página de la revista, no es nada revolucionario, ni siquiera un
substancial avance social, sino pura supervivencia (dación en pago,
elevar el salario mínimo, reforma fiscal, reducción de la jornada
laboral, etc.), que viene a confirmar la completa vaciedad política
hecha en todos estos años atrás, desde el psoe, y que explica por
qué hay una crisis interna en el partido socialista, que con la que
está cayendo, Rubalcaba, se contenta con hacer de leal oposición
de Rajoy, por carecer de proyecto político, que es lo que mantiene
abierta la crisis partidaria, y que no se saldará aún, ni comenzará
a cerrarse mientras no se responda a esas mínimas iniciativas
legislativas que se plantea en el artículo, porque hasta la fecha
desde el psoe y desde la ugt, no se ha hecho otra cosa que contener a
los trabajadores y contemporizar con una burguesía tan corrupta,
como su gobierno y Estado.
En el Estado español,
una política redistributiva mínimamente provista de una voluntad de
equidad, se convierte en una política revolucionaria, de la misma
manera que ser, mínimamente veraz se convierte en un ejercicio de
demolición institucional, porque las instituciones políticas se
sustentan en la mentira, la deformación y el engaño, vertido sobre
el pueblo soberano para configurar el Estado en patrimonio de una
clase que utiliza las instituciones para hacer negocios. Eso es lo
que hay detrás del caso Bárcenas, ex tesorero del partido popular,
cuya función ha sido la de proveer la financiación irregular de un
partido, y que cuando se demuestre, si se hiciera, habrán pasado
largos años, como para permitir que los posos se hayan sedimentado,
a menos que el pueblo soberano, harto de mentiras decida ejercer la
soberanía y exigir en la calle la aceleración de un proceso que no
se puede demorar porque es causa de supervivencia para el propio
pueblo.
Urge aclarar la
corrupción aflorada en el partido popular, tan rápidamente y tan
escrupulosamente como se trata de aclarar el problema de los EREs, en
la comunidad andaluza, como es indispensable aclarar que ha pasado
con todos los consejeros sindicales que se sentaron en el consejo de
administración de Caja Madrid, antes de convertirse en Bankia,
porque ante una situación como esta, la izquierda no puede seguir
transigiendo con no enterarse de nada; los partidos de izquierdas
están en inferioridad de condiciones, ya que carentes de padrinos
y con una ley electoral diseñada para dificultar la
representación de los minoritarios, toda la evolución del acontecer
político favorece al partido, o los partidos que utilizan los
resortes del poder para hacer negocios y contentar a los mercados,
o lo que es igual, permitiendo que el Estado se reconfigure, en cada
ocasión, para impedir a la ciudadanía disponer de los niveles
culturales, sociales y vitales, necesarios para ser, coherentemente,
fuente de legitimidad, mientras que facilita, protege y permite a los
poderosos robar a la nación, robar a las naciones, como es el caso,
cuando se quiere ignorar que los paraísos fiscales existen porque
desde el Estado, porque desde los Estados, coaligados, favorecen un
complot de los ricos para seguir siendo ricos.
Esta
es la situación por la cual, los partidos de izquierdas no tienen
opinión formada, ni sobre la crisis económica actual, ni sobre el
rol de la nación, cuando el crecimiento de las fuerzas productivas
ha roto -en la práctica- las fronteras estatales, ni sobre la forma
del Estado en un contexto global, ni sobre la redistribución de la
riqueza generada socialmente, ni sobre nada de lo que afecta al día
a día del ciudadano trabajador, porque sus preocupaciones están más
en consonancia con no desentonar, que en capitanear una insurrección,
PACIFICA, pero inaplazable contra un clima de latrocinio, cometido
por los poderosos, con la protección y apoyo de los Estados y
gobiernos del mundo.
Y
encima, el ex alcalde de Madrid, va y entona, echame
a mi la culpa. Es risible,
sobre todos, porque no arde Madrid.
jmrmesas
cinco
de abril de dos mil trece
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